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jueves, 25 de febrero de 2016
Autoestima: aprendamos a querernos
Ninguno somos ni el último refresco del desierto ni la piltrafa más despreciable. Debemos aprender a sacar la media entre nuestros defectos y nuestras virtudes para apreciarnos en lo que valemos. Ni más ni menos. Por ahí va lo de la autoestima. Ni por las nubes ni en un pozo.
jueves, 18 de febrero de 2016
¿Les parecerá bien?
Además de ser agotador, vivir eternamente pendientes de lo que los demás dicen o piensan sobre nosotros es un inmenso error.
Hay personas que no dan un paso sin plantearse si agradará o disgustará. No pocas de ellas dejan de hacer algo que les apetecería por puro miedo al qué dirán. Y, aun más triste, hay quien acaba haciendo solo aquello que cree que los demás esperan. Se renuncia así a la libertad —incluso a equivocarse— y, de propina, a veces sirve para muy poco, pues querer contentar a todo el mundo suele tener como resultado disgustar a la mayoría.
Hay personas que no dan un paso sin plantearse si agradará o disgustará. No pocas de ellas dejan de hacer algo que les apetecería por puro miedo al qué dirán. Y, aun más triste, hay quien acaba haciendo solo aquello que cree que los demás esperan. Se renuncia así a la libertad —incluso a equivocarse— y, de propina, a veces sirve para muy poco, pues querer contentar a todo el mundo suele tener como resultado disgustar a la mayoría.
jueves, 4 de febrero de 2016
Confianza, pero no ciega
Hay quienes confían en el primero que pasa y quienes no se fían ni de su sombra. Como tantas veces, la virtud está en el medio.
No podemos ir por la vida firmando cheques en blanco, pero tampoco nos lleva muy lejos recelar de todo y de todos. Disponer de personas en las que apoyarnos en momentos complicados es una de las mayores bendiciones que nos pueden ocurrir. Lo fundamental es encontrar a las adecuadas, las que de verdad merecen que confiemos en ellas.
No podemos ir por la vida firmando cheques en blanco, pero tampoco nos lleva muy lejos recelar de todo y de todos. Disponer de personas en las que apoyarnos en momentos complicados es una de las mayores bendiciones que nos pueden ocurrir. Lo fundamental es encontrar a las adecuadas, las que de verdad merecen que confiemos en ellas.
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